Ley de Bienestar Animal: todo lo que te obliga como dueño
Por la redacción de Patas y Ley · Revisado por Félix José Sánchez Molina
La Ley 7/2023 de Bienestar Animal ya impone obligaciones concretas: cuidar al animal en condiciones dignas, identificarlo cuando corresponda, vigilarlo, evitar su huida y no dejarlo solo más tiempo del permitido. También regula la cría, la venta y determinadas prohibiciones.
Pero no todo lo anunciado funciona aún del mismo modo. El curso para tener perro, la cuantía estatal del seguro de responsabilidad civil y parte del sistema de registros necesitan desarrollo reglamentario. Esa diferencia entre «la ley lo prevé» y «ya existe un procedimiento completo para cumplirlo» es la clave para no caer en titulares engañosos.
| Obligación o medida | Situación estatal | Dónde comprobarla |
|---|---|---|
| Cuidado digno, vigilancia y prevención de fugas | Vigente | Artículos 24 y 26 de la Ley 7/2023 |
| Comunicar pérdida o robo | Vigente: máximo 48 horas | Artículo 24.2.g |
| Microchip de perros, gatos y hurones | Vigente | Artículo 51 y registro autonómico |
| No dejar solo a un perro más de 24 horas | Vigente | Artículo 27.2.i |
| Curso para titulares de perros | Previsto; contenido y acreditación dependen del reglamento | Artículo 30 y desarrollo oficial |
| Seguro de responsabilidad civil para perros | Previsto; la cuantía estatal depende del reglamento | Artículo 30, normativa autonómica y reglas PPP |
| Listado positivo de especies | En desarrollo | Artículos 34 a 39 y norma reglamentaria |
¿A qué animales se aplica la Ley 7/2023?
La norma establece un marco básico estatal para los animales de compañía y los animales silvestres en cautividad. A estos efectos, perros, gatos y hurones se consideran animales de compañía con independencia del uso o el lugar en el que vivan.
Hay exclusiones importantes. La ley estatal no se aplica del mismo modo a animales de producción, animales utilizados en investigación, espectáculos taurinos ni a determinados animales vinculados a actividades profesionales o específicas. Entre estos últimos aparecen los perros pastores y de guarda del ganado, los perros de rescate, los de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y los perros de caza, rehalas y auxiliares de caza. Eso no significa que queden sin protección: se someten a su normativa europea, estatal y autonómica específica.
Para una familia que convive con un perro, gato, hurón u otra mascota, lo normal es que sí opere el núcleo de obligaciones que resumimos a continuación.
Las obligaciones que ya debes cumplir
Los artículos 24 y 26 contienen la parte más práctica. No son una declaración genérica de buenas intenciones: describen deberes que recaen sobre quien es titular o responsable del animal.
Mantener unas condiciones de vida dignas
Debes proporcionar un alojamiento y unas condiciones compatibles con la especie, su tamaño y sus necesidades. La ley exige mantener al animal en buen estado de higiene e integrado en el núcleo familiar cuando su especie lo permita. Si vive en un espacio exterior, jaula, acuario o terrario, ese alojamiento debe protegerlo y permitirle desarrollar el comportamiento propio de su especie.
Esto no convierte una web jurídica en una consulta veterinaria. Si dudas sobre la salud, el bienestar físico o las necesidades concretas de tu animal, quien debe valorarlo es un veterinario.
Vigilarlo, evitar que escape y responder por los daños
La persona responsable debe ejercer una vigilancia adecuada, prevenir fugas y adoptar medidas para que la tenencia o circulación del animal no cause molestias, amenazas o daños. La ley también establece que esa persona responde de los daños, perjuicios o molestias que el animal pueda ocasionar cuando no haya provocación o negligencia de un tercero.
En la práctica, esto afecta a situaciones cotidianas: una puerta mal cerrada, un perro sin control en un espacio público o daños a otra persona, otro animal o una cosa. Las ordenanzas municipales pueden añadir reglas sobre correa, zonas de esparcimiento y limpieza.
Comunicar la pérdida, el robo, el cambio de titular o la muerte
Si el animal se pierde o es sustraído, la Ley 7/2023 fija un plazo máximo de 48 horas para comunicarlo a la autoridad competente. También obliga a colaborar con las autoridades y a comunicar cambios de titularidad, extravío o muerte cuando proceda.
Para dar de baja a un animal identificado por fallecimiento se necesita acreditar la retirada del cadáver mediante una empresa reconocida para su incineración o enterramiento, salvo que resulte imposible recuperarlo y esa circunstancia pueda documentarse.
Microchip y registro: qué exige la ley estatal
Perros, gatos y hurones deben estar identificados mediante microchip. La identificación la realiza un veterinario habilitado y el animal se inscribe en el Registro de Animales de Compañía de la comunidad autónoma correspondiente. Las aves se identifican mediante anillado desde su nacimiento.
No conviene mezclar ese registro autonómico con el posible censo municipal. Algunos ayuntamientos exigen además una inscripción local mediante su ordenanza. Por eso, después de comprobar el alta autonómica, revisa la sede electrónica de tu municipio.
Si el animal procede de otro país de la Unión Europea, perros, gatos y hurones deben conservar su pasaporte original con el código de identificación. La ley prevé además su inscripción en el registro de la comunidad autónoma cuando se adquieren.
¿Cuánto tiempo puede quedarse solo un animal?
La norma ofrece aquí una respuesta concreta. Está prohibido dejar sin supervisión a cualquier animal de compañía durante más de tres días consecutivos. Para los perros, el límite baja a 24 horas consecutivas.
Esos plazos son máximos legales, no una recomendación de bienestar ni un permiso automático para ausentarse hasta el último minuto. Siguen vigentes los deberes de cuidado, vigilancia y atención, y puede haber normas autonómicas más exigentes. Si tienes que marcharte, organiza una persona responsable o un servicio adecuado y deja por escrito los datos del animal, su identificación y un contacto para incidencias.
La ley también prohíbe dejar animales solos dentro de vehículos cerrados cuando las condiciones térmicas o de otro tipo puedan poner en peligro su vida. Y no permite mantener habitualmente perros y gatos en terrazas, balcones, azoteas, trasteros, sótanos, patios similares o vehículos.
Curso para tener perro: previsto, pero pendiente de concreción
El artículo 30 dice que quien opte a ser titular de un perro deberá acreditar un curso de formación, gratuito y con validez indefinida. El mismo artículo remite su contenido al reglamento.
Esa remisión importa. Mientras no exista el procedimiento oficial aplicable que concrete el contenido, la forma de hacerlo y cómo se acredita, no debemos presentar cualquier curso privado como «el curso obligatorio de la ley». El Ministerio ha publicado proyectos de desarrollo reglamentario, pero un proyecto sometido a tramitación no equivale a un real decreto aprobado y publicado en el BOE.
La forma prudente de actuar es sencilla: consulta la información del Ministerio y de tu comunidad autónoma, y desconfía de quien cobre por expedir una supuesta acreditación estatal sin enlazar la norma que la reconoce. Seguimos este asunto en la guía específica del curso para tener perro.
Seguro de responsabilidad civil: qué dice realmente el artículo 30
La Ley 7/2023 establece que el titular de un perro debe contratar y mantener durante toda la vida del animal un seguro de responsabilidad civil por daños a terceros. La cobertura debe incluir a las personas responsables del perro. Sin embargo, la cuantía suficiente de ese seguro queda remitida al reglamento.
Por eso debes separar tres escenarios:
- La obligación prevista por la ley estatal y su desarrollo reglamentario.
- Las obligaciones que ya pueda imponer tu comunidad autónoma.
- El régimen especial de los perros potencialmente peligrosos, que cuenta con normativa propia y requisitos de seguro anteriores a la Ley 7/2023.
Antes de contratar, confirma qué norma se aplica en tu territorio y revisa si el seguro de hogar incluye al animal de forma expresa. No des por hecho que cualquier póliza doméstica sirve ni confundas la responsabilidad civil —daños a terceros— con un seguro veterinario. Lo explicamos con más detalle en ¿es obligatorio el seguro para perros?.
Obligaciones específicas si tienes gato
Además del microchip y la inscripción autonómica, la Ley 7/2023 exige la esterilización quirúrgica antes de los seis meses de edad. La excepción son los gatos inscritos como reproductores y a nombre de una persona criadora registrada.
La norma también obliga a evitar la reproducción incontrolada de los animales de compañía. Si existe una duda clínica sobre la intervención o su momento, corresponde al veterinario valorar la salud del animal; nosotros nos limitamos a explicar la obligación jurídica.
Cría, compra y venta: no vale una camada improvisada
La actividad de cría de animales de compañía queda reservada a personas inscritas en el Registro de Criadores. Incluso la cría puntual o no comercial de especies sujetas a identificación exige atender las reglas de inscripción del animal como reproductor.
En perros, gatos y hurones, la venta solo puede hacerse directamente desde una persona criadora registrada, sin intermediarios. La operación debe documentarse mediante contrato escrito y el animal tiene que estar identificado e inscrito antes de la transmisión. La entrega gratuita también debe quedar documentada mediante contrato y comunicarse al registro.
Si vas a incorporar un animal a la familia, pide la identificación, el contrato y los datos registrales antes de entregar dinero. Que un anuncio aparezca en internet no convierte al vendedor en criador autorizado.
El listado positivo: todavía no es una lista cerrada publicada
La Ley 7/2023 diseña un listado positivo de animales de compañía para determinar qué especies silvestres pueden mantenerse como mascotas. Perros, gatos y hurones tienen la consideración de animales de compañía por la propia ley; el debate afecta especialmente a otras especies.
A fecha de consulta, el Ministerio mantiene en tramitación el desarrollo reglamentario de los criterios y procedimientos de esos listados. No debemos transformar un proyecto, un borrador o una noticia en una lista definitiva. Si ya convives con un animal exótico, no lo abandones ni tomes decisiones basadas en una lista viral: conserva su documentación y consulta la información oficial. Actualizamos el estado en la guía del listado positivo de animales.
Qué conviene hacer hoy para tener los papeles en orden
Empieza por lo comprobable: confirma el microchip y la inscripción autonómica, revisa si tu ayuntamiento exige censo, guarda los contratos y comunica cualquier cambio de titularidad. Si tienes perro, comprueba las reglas de seguro aplicables en tu comunidad y, si es PPP, su régimen específico.
Después separa las novedades pendientes. Para el curso, la cuantía estatal del seguro y el listado positivo, busca siempre la norma aprobada y su fecha, no solo un titular. La ley ya está vigente, pero parte de su maquinaria administrativa continúa desarrollándose. Esa precisión puede parecer menos rotunda; también es la que evita hacer trámites inútiles o pagar por documentos que la Administración todavía no reconoce.
Preguntas frecuentes
¿Qué obligaciones están ya vigentes con la Ley de Bienestar Animal?
Entre otras, debes mantener al animal en condiciones dignas, vigilarlo y evitar su huida, identificarlo cuando corresponda, comunicar su pérdida en un máximo de 48 horas y responder por los daños o molestias que cause. También están vigentes límites concretos, como no dejar a un perro sin supervisión más de 24 horas consecutivas.
¿Es obligatorio hacer el curso para tener perro?
El artículo 30 de la Ley 7/2023 prevé un curso gratuito y de validez indefinida, pero remite su contenido y su acreditación al desarrollo reglamentario. Antes de pagar o registrarte en un curso privado, comprueba que exista una convocatoria o procedimiento oficial aplicable en tu territorio.
¿Es obligatorio el seguro de responsabilidad civil para perros?
La Ley 7/2023 establece que el titular debe mantener un seguro durante toda la vida del perro, pero deja para el reglamento la cuantía de cobertura. Además, algunas comunidades y la normativa de perros PPP ya tienen obligaciones propias. Comprueba las reglas aplicables a tu caso y no confundas responsabilidad civil con cobertura veterinaria.
¿Cuánto tiempo puede quedarse solo un perro?
La ley estatal prohíbe dejar a un perro sin supervisión durante más de 24 horas consecutivas. Para los demás animales de compañía, el límite general es de tres días consecutivos. Cumplir ese máximo no elimina el deber de atender sus necesidades ni otras reglas autonómicas o municipales.
¿Los gatos tienen obligaciones específicas?
Sí. La ley exige identificar a los gatos mediante microchip e inscribirlos en el registro autonómico. También establece su esterilización antes de los seis meses, salvo los ejemplares inscritos como reproductores a nombre de un criador registrado.
Fuentes oficiales de esta guía
- Ley 7/2023, de 28 de marzo, de protección de los derechos y el bienestar de los animales (texto consolidado, BOE) — consultado el 30 de junio de 2026
- Proyecto de Real Decreto por el que se aprueba el Reglamento de la Ley 7/2023 (Ministerio de Derechos Sociales) — consultado el 30 de junio de 2026
- Información pública del proyecto que regulará los listados de animales de compañía permitidos (Ministerio de Derechos Sociales) — consultado el 30 de junio de 2026
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Esta guía es orientativa y no sustituye el asesoramiento de un profesional sobre tu caso concreto (un abogado para lo legal; tu veterinario para la salud de tu animal). Consulta nuestra metodología de verificación.