Cómo trabajamos: metodología y fuentes

Patas y Ley existe para una sola cosa: que cualquier persona con una mascota pueda cumplir la ley y resolver un trámite sin perderse, sin pagar de más y sin que nadie se aproveche. Eso solo funciona si puedes fiarte de cada dato. Así lo garantizamos:

1. La ley en la mano: fuentes oficiales, citadas y con fecha

Cada plazo, importe o requisito que publicamos procede de una fuente oficial: la Ley 7/2023 de protección de los derechos y el bienestar de los animales, la Ley 50/1999 y el Real Decreto 287/2002 sobre perros potencialmente peligrosos, el BOE, los boletines autonómicos, la normativa de la UE sobre viajes con animales y las webs de la Administración. Cuando citamos una cobertura mínima de un seguro o una multa, indicamos el artículo exacto. Al pie de cada guía verás el listado de fuentes con la fecha en que las consultamos. Si un dato no tiene fuente sólida, no se publica.

2. Verificación humana de los datos sensibles

Las cifras y reglas que afectan a decisiones importantes (la cobertura obligatoria del seguro, los requisitos de la licencia PPP, las multas, los plazos de un trámite) pasan una segunda revisión manual contra la fuente oficial antes de recibir el sello «Revisado con fuentes oficiales». Si una guía aún está en proceso de revisión, te lo decimos con claridad en su cabecera.

3. Actualización cuando cambia la ley

La normativa animal está en pleno desarrollo: la Ley 7/2023 se va concretando en reglamentos (el seguro obligatorio, el curso de tenencia, el listado positivo de animales), cada comunidad autónoma tiene sus propias reglas y la UE revisa los requisitos de viaje. Revisamos las guías con datos sensibles y actualizamos la fecha visible en cada una. Si una reforma cambia las reglas, actualizamos la guía afectada y lo indicamos.

4. Independencia

No somos un despacho de abogados, ni una clínica veterinaria, ni una aseguradora, y no aceptamos pagos por recomendar a nadie en el contenido editorial. Si en el futuro algún enlace nos genera una comisión (por ejemplo, al comparar seguros), estará señalizado como tal y nunca cambiará lo que decimos: nuestra opinión sobre si algo merece la pena no está en venta.

5. Nuestros límites, dichos sin letra pequeña

Esta web es divulgativa: te orienta, pero no sustituye a un abogado que estudie tu caso legal ni —importante— al veterinario para la salud de tu animal. De salud, síntomas o tratamientos no hablamos: para eso está tu veterinario. Nosotros nos ceñimos a los papeles, los derechos y el dinero, y cuando un asunto legal tiene aristas te recomendamos buscar ayuda profesional.

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Escríbenos y lo corregimos: la fe de erratas pública forma parte del método. Puedes hacerlo desde la página de contacto.